Roy Barreras: El Camaleón Político que Colombia Castiga en las Urnas, al Estilo de Mystique de X-Men
En el vertiginoso panorama de las elecciones presidenciales colombianas de 2026, Roy Barreras emerge como el epítome del oportunismo político, un "camaleón" que evoca a Mystique de los X-Men por su habilidad para mutar apariencias y lealtades. Este artículo explora cómo los votantes lo han castigado en las urnas, profundizando en su trayectoria de giros ideológicos —del uribismo al petrismo— y escándalos que lo pintan como un manipulador sin principios, respaldado por análisis periodísticos y opiniones en redes.
Por Opinión Colombia
Bogotá.
En el marco de las elecciones presidenciales de 2026, el exsenador y excandidato Roy Barreras ha emergido como una figura controvertida, etiquetada por críticos y analistas como el "camaleón" de la política colombiana. Pero esta metáfora va más allá: Barreras recuerda al personaje de Mystique de los X-Men, la mutante shape-shifter que puede cambiar su apariencia para adoptar la de cualquier persona, infiltrándose en bandos opuestos sin lealtad real. Al igual que Mystique, quien pasa de aliada a traidora en un instante para sobrevivir y manipular, Barreras ha mutado su ideología política según el "sol que más calienta", cambiando de rostros políticos para adaptarse al poder del momento. Un video reciente de una entrevista entre las periodistas María Andrea Nieto y Salud Hernández-Mora, transmitido en un espacio sobre las elecciones, resume el rechazo popular hacia su figura. En él, se destaca cómo los votantes han "castigado" a Barreras por su trayectoria oportunista, reflejada en sus pobres resultados electorales. Pero ¿por qué Barreras genera tanto desprecio? Este artículo profundiza en los argumentos del video y explora su historial político, respaldado por fuentes que ilustran su reputación como un político sin principios fijos, paralelamente a la capacidad de Mystique para transformarse sin convicciones genuinas.
En la entrevista, Hernández-Mora y Nieto analizan los resultados preliminares de las consultas internas, donde Barreras y otros como Alejandro "Pinturita" Quintero obtuvieron votaciones mínimas. "Te anima a saber que la gente castiga a un camaleón como Roy", afirma Hernández-Mora, enfatizando que Barreras representa "la máxima de la politiquería, del camaleón, del sinvergüenza". Lo describe como alguien que "va al sol más caliente", es decir, un oportunista que se adapta al poder del momento sin lealtad ideológica, similar a cómo Mystique adopta la forma de enemigos o aliados para avanzar sus agendas personales en las cómics de Marvel. Nieto coincide, señalando que predijo su fracaso porque "Roy no tenía nada qué hacer" en una contienda donde la gente rechaza la corrupción y el transfuguismo. Estas declaraciones capturan el sentir de un sector que ve en Barreras la encarnación de lo peor de la política tradicional: un lagarto que cambia de color para sobrevivir, o mejor dicho, una Mystique que muta su "rostro" político, pero que finalmente es rechazado por los electores al descubrir su verdadera naturaleza manipuladora.
Esta percepción no es aislada. La trayectoria de Barreras, un médico caleño con más de dos décadas en el Congreso, está marcada por giros ideológicos que lo han llevado de la derecha uribista a la izquierda petrista, evocando las transformaciones de Mystique, quien en las historias de X-Men pasa de villana a antihéroe y viceversa, siempre priorizando su supervivencia sobre cualquier ideología. Inició su carrera en el Partido de la U, aliado fiel de Álvaro Uribe, donde defendió políticas como la reelección presidencial. Sin embargo, en 2014 migró al santismo, apoyando a Juan Manuel Santos en su proceso de paz, traicionando sus raíces uribistas —un cambio tan drástico como Mystique asumiendo la identidad de un mutante rival para infiltrarse en la Hermandad de Mutantes Malvados. Para 2022, se alineó con Gustavo Petro y el Pacto Histórico, convirtiéndose en presidente del Senado y promotor de reformas como la de salud, pese a sus antecedentes conservadores. Críticos como el columnista Jean Pierre Serna lo describen como un "personaje camaleónico" que "detecta a tiempo dónde está el poder y se acomoda sin pudor", pasando del uribismo al santismo y al petrismo sin convicciones reales, al igual que Mystique cambia de forma para manipular a personajes como Magneto o los X-Men sin un verdadero compromiso.
Los escándalos de corrupción agravan su imagen, reforzando la analogía con Mystique, cuya vida está llena de engaños y traiciones que la hacen poco confiable. En 2017, se reportó el hallazgo de 1.200 millones de pesos en su casa durante un robo, dinero cuya procedencia nunca justificó plenamente. Otro incidente involucró un maletín con 600 millones olvidado en un hotel, supuestamente para pagar impuestos prediales, lo que generó sospechas de lavado o financiamiento irregular. En redes sociales, usuarios como @CARLOSFMEJIA lo llaman "tránsfuga y traidor", recordando cómo en 2022 advirtió que su "camaleonismo" lo llevaría al petrismo por beneficio propio. Otro post de @saludhernandezm, una de las entrevistadoras, lo tilda de "politiquero y camaleón petrista" que cree que "el país es pendejo". En TikTok y YouTube, videos como "La trampa de Roy Barreras" lo acusan de usurpar el progresismo para captar votos de izquierda, sin genuino compromiso —un paralelo directo con Mystique, quien a menudo finge alianzas para sus propios fines egoístas.
Incluso sus defensores, como en una entrevista en "Los Danieles", lo presentan como un "estratega" en lugar de camaleón, argumentando que "uno puede cambiar de vuelo pero no de principios". Sin embargo, la opinión predominante en plataformas como X es de rechazo: "Roy Barreras ha sido un aliado personal de Gustavo Petro y ayudó al fraude electoral, vive de la corrosión", escribe @GUSMALDONADOS. Otro usuario, @Danielbricen, lo califica de "tránsfuga, traidor, que abusa del poder". Estas voces reflejan un consenso: Barreras representa el oportunismo que los colombianos detestan, como evidencian sus bajos 256.000 votos en consultas donde prometía millones, similar a cómo Mystique es expuesta y rechazada una y otra vez por sus engaños en el universo de X-Men.
En un país polarizado, figuras como Barreras simbolizan la crisis de confianza en la política, encarnando a un Mystique real que cambia de "piel" política para infiltrarse en diferentes bandos, pero cuya falta de autenticidad lo condena al fracaso. El video de Nieto y Hernández-Mora no solo captura un momento electoral, sino un rechazo acumulado a los "lagartos" que priorizan el poder personal sobre el bien común. Si las urnas hablan, Colombia parece decir: basta de camaleones —o de Mystiques— en la arena política.